TEXTO REPARTIDO EN LAS JORNADAS ANARCOPUNKS

agosto 12th, 2011

DESCOMPOSICIÓN SOCIAL

Este sistema se está pudriendo, y su podredumbre está reflejada en la vida social de la humanidad .Para ser más exactos en la vida de l@s explotad@s del mundo, a veces algun@s se preguntan incluso afirman: No pasa nada en la sociedad imperante todo va yendo bien, hay trabajo ,hay crecimiento económico, el país y demás están creciendo de forma incomparable, tod@s somos iguales, hay seguridad ,hay oportunidades. Y demás líneas que la burguesía lanza para ocultar la fase de descomposición del mundo ,para ocultar el monstruo(llamado capital) que ya no puede sostener su propio origen ,es por eso que vierten todas esas frase de progreso toda esa arma ideológicas para frenar la arma indispensable arma del proletariado: los debates-y su conciencia subversiva que desemboca a la unión de l@s explotad@s…en ese sentido como anarcopunk nos es importante denunciar y esclarecernos conociendo esa desastrosa fase del sistema que es evidente en todo el globo si no miremos a nuestro alrededor para darnos cuenta que este sistema esta descompuesto: Asesinatos en asentamientos humanos, mendig@s debajo de los puentes, proletari@s enterrados en todas las construcciones, proletari@s contaminados con productos químicos, los bajonazos y alzas de precios de los productos, la demanda, la oferta ,los créditos ,las estafas, convulsión de pandiller@s en las calles, niñ@s explotad@s en trabajos forzosos, violaciones, suicidios, hambruna extrema, hartas universidades colegios academias e institutos educando para ser esclav@s, raptos ,narcotraficantes ,sicarios, egoísmo ,la soberbia, asesinato de animales ,fuerzas represivas, prostitución ,altos índices de delincuencia, conflictos interburgueses ,nacionalismo, sindicatos, ongs, circos ,zoológicos, pulmonía, tuberculosis, sida,destrucción de la naturaleza desforestación, exaustiva contaminación por las compañías mineras o petroleras .Todo esto y mucho más es la verdadera cara del capitalismo descompuesto ,acaso es porque la educación es mala o porque no hay oportunidad como dicen algunos reformistas ,no eso es falso ,todo lo nombrado es el verdadero rostro de la sociedad actual no hay que ser un erudit@ para darnos cuenta ,simplemente nuestra cotidianidad nos hace ser prácticos de lo que se nombra aquí no son cosas sin razón ,por eso queremos expresarnos con la razón y no solo con las emociones ya que nuestra postura anarcopunk nos hace reflexionar y criticar para así responder con organización ,con debate fraterno y compañero , para así esclarecernos todos de manera colectiva ,sabemos que si el mundo está descompuesto mostros no vamos a esperar que se desmorone ,No, por el contrario hay que empezar a agitar ,cuestionar propagar ya que es la forma que empleamos para así desmitificar toda la ideología del capitalismo empleemos la revolución interior y practiquémosla.

por eso los anarcopunks gritamos con odio ,rabia y de corazón de lucha(y a donde pueda llegar esta hoja llena de fuego destructivo) a que todos los explotad@s del mundo han de tomar a cargo su lucha ,organizando por si mismos las asambleas generales donde todos participen(sin jerarquización) de forma horizontal y decidiendo colectivamente las reivindicaciones contra el orden establecido y asumiendo de que la única respuesta posible es un movimiento masivo de los explotad@s(unidad) .Es imposible hacerles frente batiéndose desde la empresa o la administración donde trabajan ,o en la universidad donde estudian ,o aislad@s, y sectorizad@s.

ORGAP LIMA(organizacion anarcopunk de lima)
orgaplima@riseup.net

ANARCOPUNKS CONTRA EL CAPITALISMO
ACCION Y RESISTENCIA ANARCOPUNK

link: http://anarcopunk.org/orgaplima/?p=386

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texto repartido en las charlas de las jornadas anarcopunk

agosto 27th, 2011

Organizacion – individualismo …Los cambios sociales son organizados colectivos y revolucionarios, más no individualistas…Esta consigna es reivindicada por l@s anarcopunk , ya que la transformación social tendrá que ser realizada por l@s explotad@s en su conjunto como una unidad y fuerza ,por el contrario no la de la burguesía que sus cambios solo son reformas para maquillar su sistema explotador y descompuesto. La historia y experiencias de nuestr@s herman@s explotad@s nos han enseñado que el trabajo colectivo es el que empuja a desarrollar un verdadero combate al enemigo, por consiguiente una lucha colectiva y organizada trae dos elementos importantes para seguir guerreando: la confianza y la solidaridad de sus militantes y su clase, la cual es muy trascendente para su avance. En lo colectivo hay participación, hay trabajo en conjunto, existe la horizontalidad ,existe el debate compañero ,existe el esclarecimiento, no hay competencia de conocimientos por el contrario hay apoyo mutuo para el esclarecimiento colectivo, hay comprensión, hay también tropiezos pero de esos tropiezos se aprende y se evoluciona ,no todo es homogéneo como un supuesto paraíso cristiano ,más bien hay debates incluso contradicciones pero eso es lo que alimenta la vida de la organización colectiva ya que la toma de conciencia es una confrontación de ideas donde prima lo colectivo atravez del debate compañero .El movimiento anarcopunk siempre se ah desenvuelto colectivamente desde sus inicios ,ya que era la única forma contestataria de hacer frente al sistema ,colectivos como los de crass ,los de apolitical ,la IAP y demás jóvenes y viej@s rebeldes anarcopunk haciendo colectivos por todo el mundo en aras de denunciar al sistema del capital, algún@s se preguntaran esos colectivos que aparecieron ,ahora desaparecieron, pues sí ,pero como decimos: nosotr@s no seguimos a las personas ,nosotr@s seguimos las ideas…..de esas experiencias y tropiezos de los colectivos pasados se aprende , se critica y autocritica las cosas que estuvieron como traba para el avance real y por supuesto también las cosas positivas se aplican hasta ahora….la organización colectiva rechaza el sectarismo, la verdad absoluta, el dogmatismo y todo lo que haga referencia a un retroceso ,envés de esas cosas negativas y retrogradas se invita al debate revolucionario como arma indispensable de los explotados ,la burguesía teme vernos organizados, ya que la organización es la única forma de cambiar la historia. El capitalismo y sus burgueses vierten postulados individualistas para que nos separen, postulados ideológicos como: que cada un@ haga lo que le parezca ,que piense en un@ sol@, que solo vea su futuro, que se desarrolle en su trabajo su casa y su familia, que siga la vida ciudadana y confort, que l@s trabajadores nieguen su condición de explotad@s, que nieguen que no hay clases sociales, que prime la apatía ,la alienación, la espontaneidad, la anti organización ,que solo sigan el circulo vicioso de trabajo comida diversión y dormir ,no leer no conocer no cuestionar la lucha de l@s oprimid@s. y demás masa ideológica para caer en el adormecimiento y la apatía individualista(piensa en ti nada mas).No podemos realizar un avance real de forma individualista ,ya que el individualismo nunca ah sido un amenaza real al sistema ,porque solo ,aislado y cerrado no se puede hacer nada ,por el contrario el individualismo recae en el ego personal de decir que yo todo lo puedo, heroísmo ,inzurreccionalismo de tira la piedra y esconde la mano , solo me siento mejor, l@s demás no me caen ,y eso puede traer consecuencias de: Depresión ,atomización ,egocentrismo ,desmoralización, incluso en el terrorismo que no tienen nada que ver con los medios de lucha de l@s explotad@s más bien el terrorismo es un juego burgués empleado para desmoralizar al proletariado ,por otro lado derrepente abandonar la lucha que algún día llevaba consigo, pues eso es peligroso puesto que el individualismo niega lo colectivo, y negar lo colectivo es negar un cambio social que derrepente no veremos pero al menos tranquil@s moriremos sabiendo que nunca lo hemos dejado de intentar. Ante eso incitamos a todos l@s compas a que se organicen y debatan de forma compañera y fraterna para buscar el esclarecimiento colectivo. hay que empezar a agitar , cuestionar propagar ya que es la única forma que empleamos para asi desmitificar toda ideología del capitalismo . Por eso l@s anarcopunks gritamos con odio, rabia y de corazón de lucha ( y a donde pueda llegar esta hoja llena de fuego destructivo) a que tod@s los explotad@s del mundo han de tomar a cargo su lucha , organizando por si mism@s las asambleas generales donde tod@s participen ( sin jerarquización) de forma horizontal y decidiendo colectivamente las reinvidicaciones contra el orden establecido y asumiendo de que la única respuesta posible es un movimiento masivo de l@s explotad@s ( unidad) . es eimposible hacerles frente batiéndose desde la empresa o la administración donde trabajan o en la universidad donde estudian o aislados y sectorizados. .No es suficiente hablar ,escribir o componer canciónes y poemas sobre la libertad ,si no hay gente suficiente que esta dispuesta a dedicar su vida a hacerla realiad(crass)

Orgaplima (colectivo organización anarcopunk de lima) orgaplima@riseup.net

link: http://anarcopunk.org/orgaplima/?p=390

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Richi “Morgue”: Sobre el anarcopunk en el Perú

Entrevista de: AUDIOFOBIA ( http://audiofobia.com/entrevistas/item/4503-richi-morgue-sobre-el-anarcopunk-en-el-per%C3%BA )

Al anarcopunk podría considerársele como lo neo subterráneo. Aparecido en la segunda mitad de los noventa, significó una ruptura en la tradición subterránea ochentera que ejercía los cánones de un movimiento moribundo. Caminos y logros que se vieron traducidos en una interesante colectivización contracultural que, sin embargo, tuvo su cisma en el 2005. Para respondernos qué pasó con este movimiento conversé con Richi Morgue, líder la banda Generación Perdida y fundador del movimiento anarcopunk en el Perú.

¿Qué pasa con el rock subterráneo para que muchos digan que en los noventas hay una ruptura?
Cuando ingresé a fines de los ochenta a un movimiento subterráneo, si se le puede llamar así, este estaba bien dividido, bien sectorizado; por ejemplo, los hardcore en Barranco, otra gente en el centro. Además era más un movimiento musical a diferencia de antes que fue un movimiento artístico más amplio. Yo ya lo encontré un poco más mutilado. Algunas bandas terminaron y la gente que iba alrededor de ellos se fue alejando, entonces la idea subterránea se fue quedando un poco allí. Ósea no en el corazón de muchas personas que teníamos esa idea allí, sino en una cuestión de movimiento, tratar de generar algo juntos.

No crees que el cambio en el Gobierno tuvo que ver con el cambio…
La sociedad cambió. En el año 91 es cuando ya comienza la debacle del movimiento porque ocurre la disolución de bandas que habían hecho un trabajo importante, la gente empieza apartarse y la cuestión social y de repente generacional también pues algunas personas emigraron o tomaron otra forma de vida. Entonces en ese momento no se produce el relevo que debió haber, la gente que llegó tenía una producción más individual o de repente trabajar en posición a lo que hace su grupo, específico, pero no en una cuestión colectiva. Es mi opinión sobre lo que pasó y cómo se llego a lo que fue después. La situación se hizo tal que cada quién fue por su lado…

Pero el caso de la represión que tuvo Fujimori ante todo sinónimo de protesta cómo se traduce en el movimiento subte.
Sí bien es cierto con Fujimori brota todo, mucho más en la cuestión psicológica de los medios, ya desde atrás venía esa campaña del individualismo entendido como una cuestión de que no te importe para nada otra persona sino solo tú y tu supuesto progreso. “Si no pisoteas a otro y no avanzas no eres nada en esta vida”, la gente iba un poco asumiendo eso y eso hizo que se apaguen de repente algunos intentos de trabajo colectivo. Eso es básicamente lo que mermo muchas iniciativas.

¿Y ese boom del grunge, del término “alternativo”, cuánto influyó en ese cambio?
De alguna forma sí influye porque la nueva gente que llegó vino con otra influencia. A raíz de ese boom, esa moda, surgen locales que querían hacer conciertos o abrían sus puertas a ellos. Ahora, yo en esa época he visto esos cambios un poco de afuera porque yo paraba un poco más al margen de todo esto, pues fue una mejora más que nada para la gente que estaba metido en lo musical,  pero la gente que no era banda y éramos colectivos libertarios seguíamos trabajando como siempre.

 
¿Qué es el anarcopunk?

¿El anarcopunk es una ruptura o es una continuación del rock subterráneo?
Nuestra idea era sí, marcar una diferencia pero sin dejar nuestra condición de subterráneo. Pero lo queríamos decir claramente era que éramos punks que queríamos trabajar por la anarquía dado que éramos anarquistas también. Era para nosotros necesario hacer esa separación porque entendíamos que ya el movimiento que frecuentábamos, el grupo, la gente, no todos eran anarquistas, no todos eran punks, incluso no todos absorbían la idea subterránea como la teníamos nosotros. Nosotros tampoco pretendíamos erigir en unos líderes de algo cuando no todos compartíamos lo mismo. Por eso nosotros quisimos desde el nombre marcar una diferencia, nosotros queremos tratar de hacer un trabajo anarquista, que sea coherente y tratar de llevarlo a la práctica. Por eso tomamos ese nombre, el cliché incluso.

Muchas critican al anarcopunk como una postura demasiada purista.
La auto crítica ahora se ha hecho y digo que sí, hay algo de cierto hay allí. Como te digo la intención no era erigirnos como algo puro o lo más coherente, pero hubo varios errores pues al tratar de hacer un trabajo solamente con cuestiones que compartan la misma posición de uno, nos aislamos de mucha gente y eso indirectamente también fue cerrar puertas para tratar de avanzar a la par con otros movimientos. Nosotros nos los tocó vivir bien claro eso cuando hicimos nuestro centro social pues hubo gente, no mucho tampoco, que intentó acercarse pero no se pudo llegar a un entendimiento por cosas así; por ejemplo, alguna gente decía “nosotros estamos en contra del consumo de carne, entonces debemos trabajar con gente que tampoco consuma” y yo creo que sí, fue demasiado pretender una honestidad con las ideas de uno pero que incluían a los demás. Entonces esto fue un factor importante para el declive del movimiento anarcopunk.

¿Por qué retomar la idea del anarquismo siendo una idea política que dejó de estar latente desde principios del siglo pasado?
Es cierto que acá no hay una tradición anarquista. Creo que el anarcopunk en si salió por una cuestión de impresiones que en la práctica las íbamos viviendo. Nacimos del movimiento punk que no necesariamente tiene arraigada una idea política, a lo cual nosotros adoptamos una idea antiautoritaria. Al avanzar nos dábamos cuenta que la gente que estaba un poco avanzada en el terreno anarquista, ideológico, político minimizaba mucho a los punks, los menospreciaba, siendo gente del interior mismo y cuando muchos de ellos habían sido punks también. Del lado punk también había la contraparte de eso, la gente que ya se instruía o buscaba hacer un trabajo distinto se le veía mal, se le criticaba porque supuestamente se sentía superior. Entonces nosotros en un inicio no había tanta intención de decir a la gente algo sino lo hacíamos por nosotros mismo, tratar de congeniar en la práctica dos posiciones que teníamos. Por eso fue un poco la utilización de ese nombre porque sin saberlo en ese momento había en el mundo toda una onda con ese nombre, cosa que nosotros aprendimos en el camino.

¿Ser anarcopunk es ser apolítico?
Básicamente lo que se está en contra es contra la política de partido, la política de que pocas personas se quedan con el derecho a decidir con todo, pero en esencia la política es inherente al ser humano; la política no tiene porque ser negativa. A pesar de que muchas bandas tienen letras en contra de la política, creo que no es en contra de eso sino contra la centralización del poder.

 

Sobre Marchas y contramarchas

Dices que ustedes se alejaron mucho de las antiguas manchas, sin embargo para mí, asistente a partir principios de la década a la movida, veo que hay una revitalización del movimiento subterráneo alrededor de los anarcopunks. Parecía que ustedes fueron los que tomaron la batuta de lo subte dado que muchas bandas no necesariamente anarcopunks (como Irreverentes, ARZ, Asmereir, etc) empiezan a moverse en sus actividades.
Interesante lo que dices porque allí se pueden ver dos cosas distintas de repente.  Una que es la organización de eventos más relacionado con la música y lo otro que era lo netamente político. Con el trabajo musical, que desarrollábamos con el colectivo “Axión Anarcopunk”, tocábamos con bandas anarcopunk – que en ese tiempo habían más, no como ahora que escasean – pero también con otra gente, por ejemplo los que mencionaste. Era interesante compartir.  La misma gente criticaban por eso al igual cuando nos invitaban a tocar a otros lados, como lo hacía la gente de Asmereir, pero era interesante porque por medio de la música conocíamos a otra gente alejada del circuito y esta bien porque no puedes difundir solo con la gente de tu círculo. Pero para hacer trabajos políticos éramos un poco más cerrados y por eso venía la crítica interna que decía.

Recuerdo que la primera vez que vi a Generación Perdida fue en el concierto del primer año de Tragokorto en La Noche de Lima, un lugar que no tenía nada que ver con el rollo…
Claro, ese concierto por ejemplo causo bastante controversia entre nuestra gente por lo mismo que era en El Centro y antes de que empiece afuera del concierto la gente mostraba su oposición, daba su opinión la cual era de que no era adecuado tocar con ese tipo de bandas pues no buscaban defender nada y tenían una versión distorsionada del punk buscando llevar todo a un espectáculo; y nosotros dábamos la nuestra, que era tratar de difundir a personas que no conocían nuestras propuestas.

Esas crítica nosotros hemos aprendido a sobrellevar. Por ejemplo, nuestro primer concierto fue en El Más Allá de Barranco y nos metimos nomás. Ahora es un poco más ordenado pero en esa época nos metíamos a la guerra, pero al principio nos choteaban porque sabían que habíamos tocado en locales así, por nuestra extracción social pues para algunos que son más puristas – todavía – no era coherente que nosotros hablemos mucho de opresión porque no habíamos nacido pobres.

Hay un caso que quisiera recordártelo: “Yo los descubrí”, un disco que quizá no se pueda dar ahora donde teníamos bandas tan disímiles como Anfo y Diazepunk o como 6 Voltios y Generación Perdida. Hace poco hablando con Carlos Zacarias(Contraorden discos, Nosotros Mismos), su creador, me comentó que en ese momento nadie se hacía roches ideológicos que ahora pasan. ¿Crees que quizá a principios de esta década la gente tenía esta idea de colectivización, a regañadientes o no?
Fue interesante, pero había una diferencia entre nosotros y los demás grupos pues no compartían en contexto de nosotros. Para el ambiente donde nosotros tocábamos si generó ciertos comentarios, los mismos que te comenté antes. Pero yo no lo veo malo, me pareció mostro la forma como lo sacó Nosotros Mismos, editándolo de manera auto gestionado, chévere que nos hayan pasado la voz. Y allí está, hay diferencias con otras bandas pero al menos desde lo que nosotros hacíamos tratamos de pasarle la voz a otra gente, gente que nos parece su trabajo interesante y que tienen otras cosas que decir.

¿Tú crees que para esta época podemos ver una cosa así, bandas totalmente diferentes en rollos juntas en un concierto. Por ejemplo, hace poco vi a Autonomía en un festival…
No sé si a nivel de festivales, porque lo del disco era algo gestionado y no conozco mucho el mecanismo de los festivales grandes, pero que se vaya a coincidir en algún momento sí creo. Nosotros no tenemos una restricción de decir “con tales grupos no tocaríamos“, no la vemos así. Ahora que pensamos activar la banda, queremos seguir los espacios que teníamos pero si se abren otros espacios que no son contrarios a lo que pensamos normal. Habría que ver la situación, pero no hay un anticuerpo directo hacia otras bandas que tienen otra manera de trabajo.
El anarcopunk post 2000

 

¿Cómo evalúas la diversificación del anarcopunk, pues en el nuevo siglo se salió del centro y empezó a tener otros focos?
Se hizo una onda interesante de hecho. Lo que se fue generando fue dando sus frutos y sí está para el recuerdo ciertas actividades que se hicieron; se dejó de estar centrándose en El Centro y se fue a otros barrios (Vitarte, San Juan de Lurigancho, etc) y hasta se extendió en otras ciudades. De repente lo que pasó en el interior del movimiento anarcopunk es lo que pasa con otros movimientos también: la falta de constancia. Se generó al menos un circuito que aunque pequeños generó buenas cosas y eso es la prueba de que es posible.

2005 y sale el último número de Buscando un Camino y tú haces una diatriba contra el movimiento anarcopunk ¿Cuál fue la situación de ese momento para que tu creas que como movimiento muriera?
Un poco lo que te digo era la inconsistencia en algunas propuestas. Una vez que uno consigue algo debe ir trabajando para mantener y avanzar y eso no se dio mucho al interior de las personas que formaban el movimiento. No se acercaba a la gente en común que podía tener buenas ideas. Una cuestión de fundamentalismo que se cerró dando justificaciones para no hacer más cosas. Y eso no se puede hacer pues para hacer un trabajo social es necesario acercarse a más personas poniéndose de acuerdo en algunas cosas. Por ejemplo, las marchas contra las marchas, esta bien que no muchos de los que protestan allí comen carne, pero alrededor de esta protesta se busca generar una conciencia crítica en torno al factor cultural, sin embargo gran parte del sector anarcopunk no quería formar parte de eso porque no estaban de acuerdo con la gente que come carne. Entonces cada uno se iba apartando, apartando quedando el término, el cliché de repente, algo inmanejable en cuanto a la idea de movimiento, como lo subterráneo; para mí lo subterráneo no es que haya muerto pero sí el movimiento pues, no está es inexistente. Eso me pasó así, con el anarcopunk. Si bien es cierto Buscando un Camino trataba de llegar a más gente, el espacio donde se desenvolvía era básicamente la gente que formaba parte del sector anarcopunk, entonces consideré que era una buena forma de hacerse una crítica interna y terminar.

En esa época Generación Perdida se separa también…
Sí. Después de eso incluso hubo un tiempo en que la banda se retomó, un tiempo yo no estuve porque tenía mi posición con la movida anarcopunk pues me parecía una cuestión necesaria marcar un alto. Después las cosas han seguido avanzando, el tiempo pasa y en cuanto a la particularidad de lo que se puede dar en el anarcopunk es: Mucho menos es la gente que ahora se define anarcopunk. A penas un par hay en cuanto a bandas que se dicen anarcopunks (Antagonismo y Clase Obrera, aparte de Generación). Colectivos solamente hay uno. Y muchas de esas bandas que se decían anarcopunk, la gente misma cuando pasa este cisma 2005/2006 abandonan el nombre y comienzan a llamarse solamente punks, relacionados claro con la lucha anarquista y todo.

¿Qué rescatas de lo que pasó después del 2005 en cuanto actividades, por ejemplo hubo el encuentro anarcopunk en Cajamarca, por esa época vienen Fallas del Sistema?
No, lo de Fallas del Sistemas es en el 2004. Ellos vienen en un momento importante porque la movida anarcopunk estaba bastante fuerte y se hace la actividad con ellos dos días, bien interesante al igual que el encuentro donde vino mucha gente. Básicamente con el movimiento anarcopunk buscó generar algo y hubo actividades pequeñas o grandes, pero las hubo.

Los subtes viejos comentan muchas veces que lo anarcopunk era lo más atrayente para chibolos que veían la rebeldía más focalizados en ustedes ¿Creen que su crecimiento fue algo generacional?
Es cierta la cuestión de que mucha gente joven circulaba y había ciertas particularidades con nosotros, en cuanto a la estética, que atraía pero no creo que se pueda decir que solo fue por eso. Habían muchos jóvenes se acercaban y decían interesarse en el factor político pero al final en la práctica no era así. Y eso es la razón existió gente efímera. Así cuando vino Fallas del Sistema se veía también en las bandas, había alrededor de 10 bandas que se decían anarcopunks. Pero ya cuando bajó la ola se quedó la gente que tenían los postulados básicos, que somos punks que creemos en el anarquismo, decir que debemos asumir el control de nuestra propia vida y eso se supone que es para siempre.

Sé que alguna gente antigua tiende a comentar que lo anarcopunk era solo apariencia porque los tiempos eran otros y que la represión no era tan jodida como los ochentas, comentario típico cuando se entra en la comparación. ¿Los tiempos eran otros, no? En los ochentas no teníamos acceso a ciertas formas de comunicación, la gente que llegó después ya era una generación que estaba en el Internet, tenían más fuentes y eran más abiertos en su visión.

Hablando de épocas ¿consideras que hoy no es tiempo para un movimiento titulado anarcopunk?
De hecho las cosas han cambiado. No es mi intensión – te soy honesto – trabajar ahora por un movimiento anarcopunk, lo que a mi me interesa es generar un espacio que nos una un poco en función de generar una vía de expresión artística, política pero si que nos importe tanto poner un nombre. Los tiempos han cambiado, las condiciones también, yo trabajo por difundir mi idea anarquista, pero no bajo la consigna de que hay que llegar a ella y si no llegas eres malo, sino en buscar puntos en común con otras propuestas y trabajar. Yo me sigo asumiendo anarcopunk, pero no busco consolidar un movimiento porque no considero que ahora sea lo más relevante.

Entrevista publicada también en Resuena zine 

 

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El anarquismo y el movimiento obrero en el Perú.

“Al anarquismo hay que dejarlo que siga brotando, por sus propios contextos de sobrevivencia y las ganas de conseguir la libertad”
Entrevista a Chiky Tafur “sociólogo de profesión y freidor de patatas para sobrevivir”.

1.    En los inicios del movimiento obrero peruano ¿Qué lineamientos ideológicos se asumieron?
El Perú, como gran parte de Sudamérica, incluso México, replantea el sindicalismo bajo ciertos contextos ideológicos. En algunos países, mucho antes, en la segunda mitad del S. XIX, 1970, 1980 aproximadamente. Tanto el Perú  como los demás países de Sudamérica, inicialmente, en este tipo de procesos de sindicalización van a tener tendencia hacia el anarcosindicalismo. En casi toda la historia obrera en el mundo tiene lineamientos anarquistas. Entonces son básicamente anarquistas los lineamientos ideológicos de inicio en el movimiento obrero peruano.
2.    ¿Cuáles fueron las organizaciones netamente anarquistas?  Háblanos de ellas.
Para principios del S. XX, “Los obreros de la fábrica textil de Ate Vitarte”, “La asociación de panaderos de Lima”, que fueron los primeros en manifestarse contra propuestas sindicales especificas. Las primeras intenciones de la lucha por la jornada de las ocho horas de trabajo, aproximadamente por 1904, 1905, 1906; estos gremios obreros tenían tendencia marcada hacia el anarcosindicalismo.
3.    ¿Quiénes fueron los personajes más importantes dentro del movimiento obrero peruano? Háblanos sobre ellos.
Pero para hablar de los primeros lideres anarquistas, yo tendría que poner el primero que fue Gonzales Prada, que no necesariamente fue un sindicalista, pero si fue el primer ideólogo anarquista, porque se rompe, con él, en principio la intelectualidad peruana, que hasta Gonzales Prada estaba concebida bajo el contexto pre occidental, y desde Prada hacia a delante, los primeros lineamientos de lucha anticolonial y anticapitalista. Entonces el primer guía de la perspectiva ideológica anarquista es Gonzales Prada. Luego hubieron anarquistas convictos y confesos, como Portocarrero; la familia Lévano, los Lévano por trascendencia histórica son anarquistas y estuvieron en las décadas de los 10, 20 y 30. También Manuel Caracciolo, que fue uno de los principales propulsores del anarquismo, el planteo conjuntamente con otros compañeros, la idea de sacar periódicos anarquistas, entre ellos “La protesta”, que se difundía en todos los sindicatos de la época. A finales de la década del 10 surgieron otros pensadores que no estaban en la línea del pensamiento anarquista, por ejemplo Víctor Raúl Haya de la Torre, que a pesar de ser fundador del “Apra” y tener una tendencia social demócrata, fue un gran líder en el proceso revolucionario del movimiento obrero, para muchos él fue quien estuvo de intermediario para la resolución de la jornada de las ocho horas de trabajo. Otro también fue José Carlos Mariátegui que se declaro socialista convicto y confeso, también fue parte de todo el proceso histórico del movimiento obrero, es indispensable reconocer a Mariátegui en su ainco hacia el movimiento obrero, porque luego fundaría el “Partido socialista” y bajo su proceso de difusión, con sus revistas, tipo “Claridad” o “Amauta”, va a propagar la propuesta sindical.
Los líderes del movimiento obrero peruano están dentro del anarquismo como también del comunismo.
4.    ¿Qué influencia tuvo la revolución bolchevique en el movimiento obrero peruano?
En una determinada etapa del movimiento obrero en el Perú, ya llega a tener presencia el comunismo. Entonces para 1919 que se aprueba la jornada de las ocho horas, ya habían pasado 2 años de la revolución de octubre.
El marxismo y leninismo de Rusia, obviamente tiene una propagación en Perú, y uno de sus principales seguidores fue Mariátegui. Si que tuvo influencia, en el sentido que daba esperanza (tanto políticamente como socialmente hablando), que podrían haber cambios estructurales en la sociedad. La influencia de la revolución de octubre en el Perú y el mundo fue grande, porque se comprobó que bajo procesos revolucionarios, los cambios sociales son posibles, y trasgrede a la sociedad peruana, en el sentido que hay un rompimiento, más definido en las masas estudiantiles, en las obreras e intelectuales de la época. Esta influencia marca, política e ideológicamente.
5.    En el activismo del movimiento obrero ¿hubieron acciones que caracterizaban a los anarquistas y los diferenciaban de los socialistas?
Se entendía que el anarquismo tenía una línea de acción revolucionaria más marcada, la acción directa por ejemplo es uno de los planteamientos anarquistas bien fundamentado. Pero sí, porque el comunismo plantea la revolución bajo procesos revolucionarios, o sea el comunismo plantea que el enfrentamiento entre obreros y burgueses llegará a un punto que generara la lucha revolucionaria. El anarquismo creía en la acción directa, creía que cualquier golpe obrero, tenía que ser frontal contra el sistema imperante, creía en la destrucción del estado; a diferencia del comunismo que planeaba un gobierno socialista. El anarquismo planteaba la destrucción total del estado, porque cualquier estado es un poder de dominación, según el marxismo. Estos lineamientos, tanto ideológicos, como prácticos, en un proceso revolucionario diferencia al anarquismo del comunismo.
6.    Ya avanzado el movimiento obrero, se dejó notar cierta exclusión o discriminación hacia los anarquistas ¿Cuál es tu opinion?
La tendencia primaria fue el anarcosindicalismo, pero luego en debates internacionales, la presencia del comunismo marxista empieza a tener cabida. No creo que fue marginación, creo que fueron altibajos que el anarquismo tuvo, porque finalmente se estaba demostrando a lo largo de la historia que el comunismo estaba teniendo ciertos resultados contundentes, las famosas revoluciones: la de octubre; luego los primeros planteamientos de revoluciones sudamericanas; la revolución china; en Corea del Norte, inicialmente con Kim II Sung, pero que luego terminó en dictadura comunista.
Pero el protagonismo del anarquismo dentro del movimiento obrero, decae por sus propios altibajos. En el Perú igual. No creo que hayan sido marginados, es más, a lo largo de la década del 20 siempre hubo debates entre el comunismo y el anarquismo, pero a la vez cierta correlación, se sabía convivir, no era tan frontal la lucha entre ellos. Se veía un anarcosindicalista luchando paralelamente con comunistas.
Es el propio declive del anarquismo, que lo va alejando del movimiento sindical.
7.    En publicaciones socialistas, como algunas de la CGTP, culpan a los anarquistas de algunos fracasos del movimiento obrero ¿Qué respuesta le das a esto?
Por ejemplo en la lucha por la jornada de las ocho horas, hubo presencia anarquista y comunista. Hubo una correlación de lucha. Luego hubo debate intelectual, pero esta no fue la forma de definir de algún sector. Hubieron algunas etapas donde el comunismo marxista le daba duro al anarquismo .pero echarle la culpa a algún sector del decaimiento obrero, yo no creo que haya sido así. Más bien creo que por las limitaciones de lucha del anarquismo, no tuvo los mismos resultados que la lucha comunista. Yo lo veo mejor así, que culpar a los anarquistas.
Algunas organizaciones como la CGTP, no me determina una definición exacta de la historia, porque ellos la explican en función de ciertos intereses, por lo tanto, para mí, esos achaques entre planteamientos ideológicos de ciertas épocas, solo obedecen a eso.
Sigo creyendo que el anarquismo no es culpable del decaimiento de los procesos históricos obreros en el Perú. Encontró sus propias contradicciones, que es distinto, y los errores en un proceso revolucionario son permitidos, está permitido equivocarse. No creo que haya que culpar al anarquismo de los errores del movimiento obrero. Como las mismas contradicciones que tuvo el socialismo a lo largo de su historia revolucionaria, sino miremos la URRS, miremos esos países que terminaron siendo dictaduras comunistas.
8.    ¿Cuáles fueron las principales disputas entre socialistas y anarquistas?
En los medio revolucionarios, abarcaba en el anarquismo, la acción directa, la propagación de la violencia por necesidad propia de las masas. Mientras que en el corte revolucionario de una lucha comunista; involucraba a todas las contradicciones de la sociedad, que generaría la concientización de las masas obreras, para así conseguir su libertad. Todo un proceso, que dependía de concientización, generar contradicciones en la sociedad y luego asumir los medios revolucionarios.
En el tema ideológico, las disputas siempre se han centrado en el rol del estado. El anarquismo rechaza la presencia del estado, creía que por medio de acciones directas se lograría tumbar al sistema imperante, y luego autogestionarse. Mientras que el socialismo planteaba que el estado proletario era un paso elemental para pasar del socialismo al comunismo, creía que el estado tenía un rol estabilizador dentro de este proceso.
Las principales fueron estas.
9.    ¿Cuáles crees que fueron los motivos para el declive del movimiento obrero peruano?
Los grandes errores fueron que empezaran a aburguesarse y a ideologizarse los gremios. Ideologizarse ya implica que verticalmente se asuma una ideología. En los inicios se daba lugar al debate, al libre pensamiento, o sea podías abarcar muchos conocimientos, desde el arte hasta la política; pero cuando los gremios empezaron a ideologizarse, se empieza a sectorizar las masas obreras.
Después ya casi llegados los años 80, la historia republicana peruana, siempre ha tenido presencia de dictaduras. Esto implica que los procesos de represión en las décadas de los 30, 40, 50, 60; siempre han estado hacia los gremios sindicales. Las represiones sindicales fueron fuertes; Prado, Odria, Velazco, Fujimori.
Y luego el decaimiento provocado por el mismo sistema imperante; porque también hay que reconocer que al no haber procesos de concientización social, al no haber procesos uniformes con la lucha social; el obrero se cansa, se mediatiza, se decepciona o se aburre. Es parte de culpa de los obreros también, el no permanecer en una lucha constante.
En las 3 primeras décadas del S. XX el movimiento obrero en Perú tuvo una contundencia muy marcada, y luego el declive fue principalmente por esto.
10  Actualmente, en el Perú ¿Cómo ves al movimiento obrero y al anarquismo, a comparación de países como Chile o Argentina?
En los últimos 20 años, contundentemente, no hay movimiento obrero en el Perú, puede parecer demasiada agresiva mi opinión. Hay gremios, hay revueltas en función a ciertos intereses. Pero el movimiento obrero como proceso de asumir una conciencia de clase o una ideología, para mí, en el Perú, no lo hay. Esto es producto específicamente del terrorismo de estado, que planto Fujimori en los 90. Asumió una represión directa, primero contra los movimientos insurgentes, como “Sendero Luminoso “y “MRTA”; y luego con sus políticas de rastrillaje, aquí quien tenía una tendencia ideológica contraria a la del sistema, era tildado de terrorista y se podía ganar 25 años de cárcel, esto generó cierto temor interno en las masas obreras, y además que el estado represor siempre estaba apuntando a los gremios y sindicatos. O porque la oferta y demanda, que es política elemental del mercado neoliberalista, genero conflictos entre obreros; o sea yo hago mi cola para un puesto de trabajo y no me importa si un compañero obrero esta atrás haciendo cola para el mismo puesto d trabajo, me interesa mi puesto y lo demás no; entonces fueron políticas de estrategia del sistema neoliberal, que desestimó al movimiento obrero, por eso, para mí, no hay una presencia marcada del movimiento obrero en el Perú.
En países como Chile o Argentina, sucedió casi igual, lo que sucedió es que las revueltas fueron más directas, y no hubo en esos países, estados tan represores como lo tuvo Perú durante 10 años.
El anarquismo en el Perú  como en Sudamérica, sigue siendo de alguna forma coyuntural, pero no es un movimiento establecido. Como parte de un proceso revolucionario, el anarquismo, ni en Perú, ni en Chile ni en Argentina lo hay. Son contundentes los grupos anarquistas, pero bajo ciertas coyunturas políticas, como en estas fechas por ejemplo en Cajamarca, hay una postura de lucha social, y el grupo de anarquistas que estamos por aquí, nos manifestamos, pertenecemos a este movimiento, si es que queremos asumirlo, pero como movimiento unificado, no lo hay, eso hay que reconocer como autocrítica.
En el mundo muchos jóvenes han perdido el interés por las líneas libertarias, porque a veces puede más la ideología capitalista, el consumismo o el amor al trabajo; que mediatizan las mentes y desligan el interés de asumir ciertas posturas libertarias.
Somos movimientos no unificados, el anarquismo no obedece a un proceso revolucionario, ni aquí, ni en Chile, ni en Argentina, ni en Europa.
11  Algún mensaje libre sobre el tema.

Que el anarquismo y el movimiento obrero es un tema riquísimo para leer, pero sobre todo, para humanizarnos. Si es que algo hay que reivindicar del anarquismo a lo largo de su historia, es que ha sido un planteamiento social, contracultural, ideológico, político; marcando ciertas épocas del mundo y enriqueciendo las mentes; ha dejado y sigue dejando mensajes de libertad. Al anarquismo hay que dejarlo que siga brotando, por sus propios contextos de sobrevivencia y las ganas de conseguir la libertad.

extraido de: Una entrevista extraida desde el blog OdioAnarkoPunk. Cheke

link:http://odio-anarkopunk.blogspot.com/2011/12/el-anarquismo-y-el-movimiento-obrero-en.html

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José María Arguedas y el socialismo libertario

José María Arguedas y el socialismo libertario
A propósito del centenario de nuestro “Amauta”
Como ya es de conocimiento público, este año se conmemoran los cien años del natalicio de José María Arguedas, quien fuera no solo un prolífico escritor con talante universalista, sino un antropólogo acucioso, y dedicado al estudio y revalorización de la cultura originaria e indigenista del Perú profundo, que a pesar de ser relegada y expoliada de la oficialidad nacional, se muestra emergente desde hace décadas construyendo un imaginario diferente en las relaciones sociales por un país y un mundo mejor.
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A inicios de este año se dio una suerte de polémica en torno a la denominación oficial que debería llevar nuestro país en este periodo anual, decidiéndose -el 31 de diciembre pasado- el entonces gobierno de Alan García, por el centenario del “descubrimiento” científico de Machu Picchu, con claros afanes astutos para publicitar turísticamente la devolución de las piezas arqueológicas que aún tiene la Universidad de Yale, y además con el propósito de burlarse del sentir popular, pretendiendo que el nombre de Arguedas no sea perennizado ni ensombrezca el Nobel ganado, a costa de la remembranza hipócrita, por Mario Vargas Llosa. Tampoco olvidemos que el entonces vicepresidente, Luis Giampietri propuso que este año fuera el del Centenario del Primer Submarino Peruano. Es decir, cualquier cosa, menos Arguedas.
Pero, bien vale la pena recordar que el rechazo personal, del ex presidente Alan García, hacia el homenaje nacional al pensador indigenista no es un hecho reciente ni aislado, ya que el odio del Apra contra Arguedas data de hace bastante tiempo. Este rencor del partido de Haya De la Torre se extiende hacia casi toda la intelectualidad progresista o revolucionaria, desde José Carlos Mariátegui. O, incluso, recordemos que un tiempo quisieron apropiarse –taimadamente- de nuestro Manuel González Prada, pero el pensamiento del gran anarquista los rebasó y asfixió.
Sin embargo, al margen de la mezquindad aprista, Arguedas siempre será recordado por su pensamiento tan cercano al sufrimiento de los más necesitados del Perú, algo que ni García, ni Giampietri, ni Vargas Llosa, ni la oficialidad servil, conocen. Al parecer, ni siquiera importó que el legado de Arguedas fuera estudiado por numerosos especialistas, intelectuales, nacionales y extranjeros, desde Rouillón, Losada, Rama, Escobar, A. Cornejo Polar, Castro Klaren, Lienhard, Forgues, entre otros varios.
En tanto, se sabe que José María Arguedas nació en Andahuaylas -una de las zonas más pobres y olvidadas de nuestro país-, es por esto que los personajes de su obra son parte de esa realidad y están inmersos en el problema de vivir en un país dividido en dos culturas: la andina de origen quechua y la urbana de raíces europeas, donde el mestizaje no cuenta, a pesar de ser un país multirracial. Por ello, su mérito está en presentar todos los matices de un país en acelerado proceso de mestizaje, sin olvidar las diferencias de clases sociales marcadamente antagónicas.
Oralidad y cultura popular en Arguedas
William Rowe, en su libro Mito e ideología en la obra de José María Arguedas (1979) se hace la pregunta de ¿por qué el escritor andahuaylino recurrió a una cultura sin literatura escrita?, refiriéndose, obviamente, a la cosmovisión quechua. Y a manera de respuesta, cita el texto desarrollado en el ensayo Salvación del arte popular, donde se señala que “cuatrocientos años de catequización cristiana mediante cánticos y oraciones en quechua, y flagelación de los idólatras, dieron por resultado una afirmación más rotunda y honda de las antiguas creencias llamadas idolátricas. Esas creencias protegieron y protegen aún a la población subyugada”.
A esto, la escritora Rosina Valcárcel, señala que “Arguedas puntualizó la necesidad de dar preferencia a la literatura oral, tanto porque su estudio sistemático apenas se había iniciado en el Perú, como porque es la expresión tradicional más vulnerable a los factores que impulsan los cambios de la cultura, extinguiéndose por esa causa más rápidamente que la música y la danza. Afirmó, además, que la cultura quechua funciona como una forma de defensa contra el mundo misti y enfatizó el dilema que plantea los lados positivos y negativos del mito”. Por ello, el libro Yawar fiesta (de Arguedas) constituye un momento crucial en la trayectoria de este autor, porque a partir de este texto comienza a ver el mito como un principio racional y un motor de acción, mientras que lo irracional está representado por el comportamiento de los mistis (analogía de occidentales o enajenados).
Entonces, encontramos en Arguedas la ilustración notable de lo que fue el oprobio, el maltrato y el sometimiento de siglos y al mismo tiempo la esperanza de libertad del campesinado y los pueblos originarios. Del mismo modo, es tan clara la influencia vivificante de la realidad subjetiva del universo andino en su alma que su obra está impregnado de ese espíritu. En este contexto, citemos sus palabras cuando señaló que “no por gusto, como diría la gente llamada común, se formaron aquí Pachacamac y Pachacútec, Huamán Poma, Cieza y el Inca Garcilaso, Túpac Amaru y Vallejo, Mariátegui y Eguren, la fiesta de Qoyllur Riti y la del Señor de los Milagros; los yungas de la costa y de la sierra; la agricultura a 4, 000 metros; patos que hablan en lagos de altura donde todos los insectos de Europa se ahogarían; picaflores que llegan hasta el Sol para beberle su fuego y llamear sobre las flores del mundo. Imitar desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. En técnica nos superarán y dominarán, no sabemos hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obligarlos a que aprendan de nosotros y lo podemos hacer incluso sin movernos de aquí mismo”.
Pensamos con Valcárcel que “valorar lo andino, desde la dimensión arguediana, significa no sólo recordar los intihuatanas o relojes solares, o los poemas míticos como expresión de una gran cultura, sino alentar la necesidad de nuevas formas de relacionarse con los hombres y mujeres andinos y con los productos culturales de estas gentes, reivindicar su potencialidad y autonomía en los marcos de una convivencia política donde el racismo no siga condenándolos a la miseria y la enajenación permanentes, o a las masacres dentro de sus propias comunidades”.
Por ello, se puede afirmar que la propuesta de Arguedas despertó interés por el estudio y teorización acerca de la cultura propia (con arraigo popular y autóctono) entre diversos estudiosos y científicos sociales recién al final del decenio de la década de los 70. En este marco se van a dar distintas interrogantes y reflexiones sobre el carácter de la cultura, la problematización de la identidad nacional, lo popular y lo artístico, el papel del campesino y el indígena en los procesos sociales, el carácter feudal del campo y el agro, las relaciones de exclusión entre la capital y el resto de provincias, la marginación y marginalidad de otras culturas distintas al modelo occidental. Estos temas son abordados en diversos trabajos por intelectuales e investigadores como Augusto Salazar Bondy, José I. López Soria, Antonio Cornejo Polar, Manuel Baquerizo, Alberto Escobar, Guillermo Lumbreras, Wilfredo Kapsoli, Rodrigo Montoya, Alberto Flores Galindo, Manuel Burga, Carlos Iván Degregori, Nelson Manrique, Sinesio López, José Luis Ayala, Nicolás Matayoshi, entre otros.
En tanto, podemos afirmar que con Arguedas se da un estudio detallado y expositivo del mundo andino no con desdén ni paternalismo –como muchas veces se abordaba- sino con la peculiaridad de quien narra lo vivido con ojos prístinos y que cuyo interés es dar a conocer las riquezas culturales y vivenciales de un mundo que siempre estuvo pero que se pretendía destruir en nombre del progreso y el desarrollo económico.
Es así que mientras los intelectuales autodenominados “modernos” se empeñan en anunciar la “evidente” descomposición de las culturas andinas como efecto de los avances de la modernización, tres décadas antes José María Arguedas se dedicó a estudiar este fenómeno desde su perspectiva que contradice a la oficialidad. Es decir, él afirma la “andinización de Lima”, el centro de la cultura criolla y mestiza. Puesto que Lima empezó a ser invadida desde dentro, por millones de indígenas (“provincianos”) que trajeron, además de su fuerza de trabajo para ofrecerla en los centros laborales, sus vivencias, sus danzas y canciones y su extraordinaria espiritualidad, ignorada o ninguneada aún por la cultura elitista.
Arguedas y la conciencia social
La revalorización de la cuestión social en Arguedas no es un mero recurso literario o simplemente “humanitario”, sino que es el producto de años de formación y consolidación de lo que en un principio fue un perfil de sensibilidad innata, propia del hombre ajeno a los vicios occidentales, y luego hacia la construcción de una identidad cabal en defensa de los derechos humanos, la diversidad cultural, el socialismo y la libertad, como garantes de un modelo societario superior y más equilibrado, distinto al esquema actual.
El periodista e investigador, César Lévano señala en su libro Arguedas. Un sentimiento trágico de la vida (reedición) que “la creencia en el socialismo era en él (Arguedas) una buena esperanza; pero no una convicción, una razón para pelear y vivir”. Aunque no estemos del todo de acuerdo con esta afirmación, queda claro que el escritor andahuaylino no fue un militante orgánico, aunque estuvo un tiempo con el Partido Comunista del que se desengañó y “tuvo un pleito muy serio y algunas expresiones muy duras contra el PC oficial”, tal como señala el mismo Lévano. Por ello, es justo decir que Arguedas tuvo un sentimiento socialista, un compromiso social, pero no una militancia o participación partidista, quizás justamente por su personalidad abocada a la construcción de nuevas relaciones sociales acentuadas en la visión y el vivir de los de abajo, de los excluidos, que lo llevó a valorar más la vida comunitaria, horizontal, libre y diversa, ajeno a estructuras verticales, autoritarias y excluyentes.
En el mencionado libro también se reseñan hechos de su juventud, a manera de primeros pasos en su camino de compromiso y combatividad, como cuando en 1937, el general Camarotta fue “enviado por la Policía mussoliniana para ayudar a la reorganización de sus cófrades peruanos, partió de su alojamiento con destino a la Universidad de San Marcos (…) (donde) un grupo de estudiantes se lanzó con furia contra el alto jefe, lo prendió y arrojó a la pileta” de la Facultad de Derecho. “Era un trío muy interesante el de José María Arguedas, Manuel Moreno Jimeno y José Ortiz Reyes; y antifascistas. Como toda la intelectualidad de la época, eran solidarios con la República Española”, agrega César Lévano en una entrevista sobre la reedición de su libro.
“Los estudiantes estábamos al tanto de los acontecimientos mundiales y tomábamos partido. Había entre los estudiantes verdadera identificación con la causa de la República Española y total aversión al fascismo”, anota Alfredo Torero, citando al mismo Ortiz Reyes, en el apartado “Testimonio” del mismo libro. Arguedas conoció los avatares por la defensa de la tierra y la libertad que se vivía en España, por los milicianos anarquistas, comunistas o republicanos.
Son estos primeros pasos de su juventud solidaria con las causas humanas que hacen de José María el personaje íntegro, destinado a rescatar del foso del olvido, a esa cultura milenaria que crecía en los andes profundos. Y fue él quien impregnó nuestra literatura de una nueva visión del mundo fuera de la capital costeña y centralista, trayendo al conocimiento colectivo los saberes originarios de pueblos enclavados en la historia y que a pesar de su riqueza cultural eran relegados por las corrientes hispanistas o europeizantes tan de boga en los círculos intelectuales de entonces.
La formación intelectual que a continuación mantiene Arguedas da más rasgos de su perfil social y político. Por ejemplo, en cierta ocasión va a señalar que: “fue leyendo a Mariátegui y después a Lenin que encontré un orden permanente en las cosas; la teoría socialista no sólo dio un cauce a todo el porvenir sino a lo que había en mí de energía, le dio un destino y lo cargó aún más de fuerza por el mismo hecho de encauzarlo. ¿Hasta dónde entendí el socialismo? No lo sé bien. Pero no mató en mí lo mágico”.
Esta suerte de confesión, si se quiere, no solo denota el talante original y profundo que siempre mantuvo Arguedas -al manifestar su acercamiento al socialismo a través de iconos del marxismo clásico para Latinoamérica (Mariátegui) y el mundo (Lenin)- sino que no olvida sus primeros descubrimientos del socialismo, a través de su rama libertaria; es decir, conoció y bebió de primera fuente del anarquismo peruano (como veremos más adelante), lo cual de algún modo tuvo que ver en su énfasis por sostener su cosmovisión popular y propia, la que no ha sido arrancada. Es decir, no se alinea con directrices estrechas o dogmas de pensamiento único.
Entonces, frente a la interrogante que se plantea acerca “¿De qué modo cumplir la relación positiva mito-liberación? La falsa contradicción entre modernidad y tradición, tan popular en las ciencias sociales en el Perú, es superada por Arguedas en su propuesta de un socialismo integrador, transparente, humanista”, tal como señala Rosina Valcárcel en su texto Perú: Arguedas y el socialismo mágico. Una primera aproximación.
Arguedas, cuestión indígena y anarquismo
Es probable que hablar de Arguedas y de anarquismo en un mismo texto puede resultar curioso, cuando menos, para muchos; pues al desconocer el carácter de la corriente anarquista (socialismo libertario) y su papel en nuestro país quizás no se comprenda la relación que puede trazarse entre el pensador indigenista y las tesis libertarias en nuestro país.
Primero, apuntemos que Arguedas viene del mundo andino, de las raíces del Perú profundo, donde el sujeto principal es el campesino o el indígena dentro de su propia cosmovisión. Es allí donde se van a poner en debate “el problema del indio” y su emancipación.
Entonces aquí podemos tejer el primer parangón, puesto que la cuestión indígena es tocada primigeniamente –desde un punto de vista social- justamente por un anarquista, nada menos que Manuel González Prada que en 1904 redacta su artículo –inconcluso- llamado “Nuestros indios” (incluido posteriormente en su libro Horas de lucha) donde hace un análisis detallado de la situación del indígena dentro de la república peruana, la cual había heredado todos los vicios de la colonia virreinal.
“Bajo la República ¿sufre menos el indio que bajo la dominación española? Si no existen corregimientos ni encomiendas, quedan los trabajos forzados y el reclutamiento. Lo que le hacemos sufrir basta para descargar sobre nosotros la execración de las personas humanas. Le conservamos en la ignorancia y la servidumbre, le envilecemos en el cuartel, le embrutecemos con el alcohol, le lanzamos a destrozarse en las guerras civiles y de tiempo en tiempo organizarnos cacerías y matanzas como las de Amantani, Ilave y Huanta”, sentencia agudamente Prada.
Este escrito temprano en la pluma del pensador anarquista despierta la necesidad –en los obreros e intelectuales de la costa- de acercarse más al mundo rural y de enlazar las demandas proletarias a las del campesinado y de las comunidades indígenas en busca de un solo bloque popular que se posicione en la lucha por la emancipación de los oprimidos. Es por ello, que a partir de la consolidación de las ideas anarquistas en los centros urbanos y laborales del país, que se va a problematizar la cuestión nacional hacia una lucha de liberación revolucionaria.
Era común encontrar en los primeros periódicos anarquistas y obreros libertarios de la época, como Los Parias, El Oprimido, El Hambriento, La Humanidad, etc., artículos de denuncia por los abusos cometidos contra los indios de la sierra, contra la prepotencia de los gamonales en contubernio con el gobierno, la iglesia y el ejército, entre otras cosas. Hasta documentos publicados donde se analizaba lo que fue el Perú antiguo, sus culturas pre-incaicas y el propio incanato, en busca de paralelos con los ideales socialistas de redención y colectivismo. Ya cuando salió a la luz el periódico La Protesta, el arraigo de las ideas libertarias en el campo estaba más definido. Por ejemplo, en Huaral, Huacho por citar algunos pueblos a las afueras de Lima y luego en Arequipa, Cusco, Cajamarca, Tarma, Jauja, Ayacucho, etc., entre las ciudades más grandes de la sierra peruana. Incluso sus páginas albergaron encendidas proclamas de solidaridad con la naciente Revolución mexicana, de marcado carácter campesinal y agrario, con destacada participación de los hermanos anarquistas Flores Magón, entre otros.
Asimismo, podemos agregar lo dicho por el investigador Wilfredo Kapsoli, a propósito de la reedición de su libro Los ayllus del sol: “el fenómeno del anarquismo no solamente fue una ideología que comprometió y permitió que los sindicalistas obreros urbanos actuaran bajo ese signo realizando una seria de protestas y reivindicaciones, fundamentalmente la conquista de 8 horas de trabajo; en mi libro se llega a demostrar que hubo una andinización del anarquismo, esto es que esta ideología no solamente capto líderes campesinos, sino también propició la formación de un periódico, Tahuantinsuyo, la creación de la Confederación Obrera Regional Indígena Peruana y también la práctica de una serie de congresos indígenas que no solamente captaban militantes anarquistas sino también proponían un programa reivindicativo que se sustentó básicamente en la búsqueda de la destrucción del poder, búsqueda de la libertad, el cultivo del arte, la identificación con la naturaleza”.
Documentos de la época, así como actas de congresos demuestran que los militantes anarquistas actuaron de manera paralela y también en alianza con los indígenas que “intentaban restaurar el Tahuantinsuyo”, como una forma de retorno a la vida colectivista, milenaria y de equilibrio social, practicado antes de la llegada de la invasión europea.
En este contexto podemos rescatar –claramente- al indígena y luchador anarquista, Ezequiel Urviola, quien fue uno de los animadores de la propagación de las ideas libertarias en el Perú profundo, gracias al contacto con obreros anarquistas de la capital como Delfín Lévano o el mismo maestro Prada. Veremos el actuar de Urviola cuando entrado los años 20 el gobierno intenta reprimir a los núcleos anarquistas del sur (Puno, Arequipa, Moquegua, Tacna) y cortar sus lazos con el anarcosindicalismo de Lima, pero sin éxito puesto que los libertarios al actuar de forma descentralizada eran más difíciles de ser desbaratados.
Entonces, es en 1920 que el entonces presidente Leguía tomó la decisión de promulgar la Ley de Conscripción Vial que despertó agitaciones fuertes dirigidas por anarquistas en contra de la opresión estatal y la coerción laboral. “La Ley de Construcción de Carreteras como se le llamaba eufemísticamente tuvo el efecto de inspirar a una permanente anarquista coordinada contra el reclutamiento en la década de 1920”, apunta Steven Hirsch. Tres años después (1923), el Tercer Congreso Nacional del Indio, bajo el liderazgo del indígena anarquista, Ezequiel Urviola, quien se desempeñó como secretario general, pidió la abolición de dicha ley.
Toda esta efervescencia tuvo su auge hasta inicios de los años 30 y al estar impregnado en el quehacer de las comunidades rurales del país, Arguedas tuvo que conocerlo y entenderlo. Además es necesario rescatar que el pensador andahuaylino cuando vivió y trabajó como profesor en Sicuani (Cusco), era un asiduo visitante de la biblioteca comunal “El Ayllu”, fundado por Miguel Ángel Delgado Vivanco, uno de los tres hermanos anarquistas muy conocidos y respetados en Cusco y Apurímac. Además Arguedas siempre rememoraba –melancólico- el dulce sonido del carnaval de Tambobamba (y este pueblo fue fundado por Erasmo Delgado V. -Encino del Val- quien fuera discípulo personal de Manuel González Prada, y por quien José María sentía mucho afecto). El tercero y ultimo de los hermanos Delgado Vivanco, también fundó otra biblioteca anarquista, en Cotabambas.
Por ello conoció de cerca el pensamiento de Prada, que lo acerca al sentir humanista y marca su visión internacionalista y solidaria, como apunta la peruanista francesa Isabelle Tauzin, al señalar que “Arguedas va a España para hacer su investigación sobre las comunidades españolas y relacionarlas con las comunidades del Perú. Y también pasa a Argelia, y lo que me ha sorprendido es que en esos momentos de la guerra de Argelia él ve a los argelinos como más esclavizados, considera que viven una situación de feudalismo peor que los colonos del Perú, lo que es asombroso. Hay esa mirada de la otredad, ese acercamiento al otro a un mundo que ya no es el andino”.
Tauzin señala, asimismo, que “González Prada siempre es actual, como Arguedas. Es un hombre que no teme decir lo que piensa, pero que al mismo tiempo es sumamente tímido. Hay una parte importante de sus ensayos que es muy interesante y ha sido muy poco estudiada. Son los artículos que se publicaron en Los parias, que son de un tipo distinto a los reunidos en Horas de lucha, pues son artículos sobre la vida cotidiana, lo que está sucediendo en la calle, las huelgas, es otro acercamiento a la realidad”.
Conclusiones
Podemos afirmar que la voz de Arguedas aun hoy está vigente y demanda que la única posibilidad para salir de las grietas históricas de razas y culturas que se inició en el Perú desde la colonización tiene que ver con la reestructuración radical de las relaciones sociales de dominación y exclusión. El racismo hoy sigue campeando y cada vez se solidifica e incluso institucionaliza, creando desigualdad y violencia social y política.
Del mismo, queremos señalar que no pretendemos desdibujar o forzar la figura de Arguedas y pretenderlo parte de alguna corriente política en concreto. Solo hemos acercado aspectos de su vida que quizá son poco conocidos para justamente entenderlo en su verdadera dimensión de hombre pensante, humano y preocupado por los ideales del buen vivir y la libertad. Y justamente en ello radica la noción de “libertario” que hoy señalamos, de la búsqueda incesante por nuevos aspectos más igualitarios y justos de vida cotidiana, por la destrucción de lo que es y la construcción de lo que debiera ser.
En tanto, sobre Arguedas se ha dicho mucho y se dirá más todavía, y seguro habrá quienes sigan intentando –vanamente- petrificarlo en una suerte de tótem abstracto, alejándolo de las masas que hoy más que antes, se reflejan en sus escritos, en su llamado a la unidad de todas las sangres, en su vocación por los zorros de abajo, en su mirada aguda hacia los ríos profundos. Frente a ello, es necesario una y mil veces más rescatar al hombre, al compañero y traerlos al andar militante de todos nosotros.
Poco importa, por ello, los homenajes oficiales que se le puedan hacer desde las esferas del poder político. Poco importa, incluso, si sectores políticos quieran ufanarse con su nombre y sentirse sus herederos. Importa más su verbo hecho carne en los nuevos sueños por forjar un nuevo mundo. Importa más el legado de sensibilidad que dejó y que no podrá ser empañado con páginas trágicas o grises de su propia vida.
Por ultimo, fue Arguedas un acérrimo defensor de la herencia cultural andina, fue un “amauta” (que en lengua sublime quechua quiere decir “maestro”) explorador del alma campesina nativa y noble, fue un antifeudal denunciador de masacres, de atropellos y de abusos de los gamonales y patrones, fue un vibrante lírico de la naturaleza autóctona, de las tradiciones orales sabias y de las expresiones artísticos y humanas reflejadas en canciones, danzas y pinturas populares, fue adherente de un socialismo humano, construido desde abajo, sensible, redentor y libertario.
Por: Franz García Uceda


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(Foto) Nils / Víctor Gutiérrez

Nils o Victor Gutierrez, para los amigos.

Encontré una foto del 2006. Aunque la calidad es muy mala, la comparto. Fue tomada con un celular en el centro histórico de Lima, mientras merendábamos papas y conversábamos de temas aleatorios en alguna plaza, luego de finalizada una actividad de difusión.

Intuyo que en la actual edición en papel del Desobediencia -que aún no he tenido entre manos- se publicó alguna foto en buena resolución, la escanearé o se la pediré en archivo directamente a Lucho para su difusión.
Saludos!

Lady Ludd

Ps: Recibimos esta email y la publicamos. Agradecemos al companero Lady Ludd por la foto.

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Seminario militante Anarquismo en Colombia Quinta sesión del viernes 16 de septiembre / Bloque surgimiento del anarquismo doctrinario Estrella Fugaz, la Liga de Inquilinos de Barranquilla y Nicolás Gutarra / Por Sergio Cáceres

(El presento texto es un resumen de la tesis de grado del Historiador Sergio Cáceres y fue presentado en la sesión especial del seminario militante dedicada al tema. Agradecemos a Sergio por su colaboración, advirtiendo que por razones de espacio no fue posible añadir la bibliografía. Cualquier inquietud comunicarse al correo gioser9891@hotmail.com )

Por Sergio Cáceres

Para centrar una discusión sobre anarcosindicalismo en Colombia es obligatorio remitirse a las primeras décadas del siglo 20 y si se quiere hacer una radiografía de la médula de esta experiencia en el país, la costa atlántica y el alto Magdalena son las regiones en que mayor proliferación tuvo este proyecto. Así, esta síntesis de una investigación histórica, abordará la Liga de Inquilinos de Barranquilla como resultado de una conjunción entre una herencia liberal-republicana y una influencia anarcosindicalista. Así mismo desarrollaré la trayectoria política del anarcosindicalista peruano Nicolás Gutarra, vocero de la mencionada Liga y principal agitador (¿líder?) dentro de los discursos y reivindicaciones de este movimiento cívico, uno de los primeros de su tipo en Colombia.
Contextos

Para encauzar el argumento de la Liga y la relevancia de Gutarra dentro de esta, primero contextualizaré brevemente el clima de época que se vivía en la década de los 20. En primer lugar Barranquilla, como principal puerto exportador, tuvo en las tres primeras décadas del siglo 20 un desarrollo inusitado en comparación con otras ciudades de la costa e incluso con ciudades del interior. Y a la par del desarrollo que el puerto le concedió a la ciudad,  se convertía ésta en la ciudad con mayor población de Colombia. Uno de los efectos inmediatos de este crecimiento fue el proceso de urbanización acelerado que llevó a los migrantes en su mayoría de los sectores populares a asentarse en inquilinatos improvisados, insalubres y con precios elevados de arrendamiento. Al cabo de pocos años Barranquilla ya contaba con tugurios propiamente dichos y una población hacinada en condiciones deplorables. Pero en contraste con ese ambiente de aislamiento y pobreza el ambiente de puerto trae otras implicaciones. Así el flujo de mercancías se mezclaba con el de personas y éstas a su vez importaban corrientes de pensamiento que como el anarco-sindicalismo llegó a Colombia desde otras costas.
En el contexto nacional se puede hablar a grandes rasgos de un periodo de transición al capitalismo o de modernización, en la conocida “danza de los millones” donde se quería abrazar la modernidad mediante la inyección de capital, principalmente, para obras públicas. En el ámbito demográfico, Colombia empezaba a presenciar significativas migraciones campo-ciudad y a robustecer la clase trabajadora. En cuanto a la esfera política, Pedro Nel Ospina, el presidente de turno de la hegemonía conservadora, recibía a la Misión Kemmerer y creaba el Banco de la República, el responsable en adelante de administrar entre otras, las bonanzas cafeteras como la que acontecía en los primeros años de los 20. Por su parte, la Iglesia católica seguía su injerencia en la educación y politizaba a las poblaciones desde los púlpitos. En general, el panorama para la germinación de movimientos sociales no era menos favorable en países como Perú o Argentina, y sí fue la circulación de ideas y gentes foráneas la que oxigenó las luchas que ya se daban, aunque en menor medida y de manera dispersa, en algunas regiones del país.
En Latinoamerica cabe señalar, por ser casos destacados, la influencia anarcosindicalista en Argentina, Uruguay, Brasil, Perú y México. Lo importante de estos lugares, independientemente del mayor o menor número de inmigrantes, es que las ciudades en donde se desarrollaron las principales luchas sociales son puertos. Tenemos así a Buenos Aires, Montevideo, San Pablo, Lima y Veracruz. El clima portuario en la década de los 20 en América Latina no era una anomalía de Barranquilla y en cambio se presenta como sintomático de ciudades capitales o con puertos con tráfico importante. En un contexto más amplio  la Revolución de Octubre, el final de la Gran Guerra y la influencia creciente de la Internacional Comunista abrían paso para considerar el bolchevismo una opción tangible aunque en Colombia el marxismo-leninismo calaría con fuerza en la segunda mitad de la década de los 20.
Al haber esbozado estos contextos, introduzco la Liga de Inquilinos  como resultado  de la organización de los inquilinos e inquilinas ante las adversas condiciones para una urbanización digna. Dentro del marco de ciudad-puerto que facilitaba, como en otras ciudades latinoamericanas, el flujo de ideas extranjeras y entre éstas de corte revolucionario como el anarcosindicalismo. Y además como una experiencia que ya cargaba una tradición republicana-liberal que le permitiría entrelazar con las nuevas ideologías, diálogos desde las formas de organización hasta los repertorios de movilización.
La Estrella Fugaz, La Liga de Inquilinos

A la Liga de Inquilinos se le toma como movimiento social fragmentado en el tiempo y de corta duración. Se tiene que la fundación de la Liga se da en 1920 con el único fin de bajar el costo de los arrendamientos en los inquilinatos pero su rastro documental es nulo por tres años y sólo hasta 1923 se vuelve a crear bajo el mismo nombre. Esto da cuenta de dos momentos diferentes en su historia: un primero en el que sólo se menciona la creación, y el segundo (que será el estudiado) al que se puede acceder por un archivo judicial contra su principal agitador y vocero Nicolás Gutarra.
Las peticiones de la Liga rodeaban exclusivamente, en principio, el orden de vivienda. Buscaban: rebajar el precio de los arrendamientos en los inquilinatos en un 50%, pedirle al Congreso que expidiera una ley que fijara el máximo interés que podía ganar el capital empleado en fincas urbanas, abolir los fiadores, anular los contratos escritos, suprimir los pagos de renta diarios o semanales y cambiarlos por pagos mensuales, fijar las tarifas de arrendamiento a través de la Liga de Inquilinos únicamente, higienizar las habitaciones, suspender los depósitos anticipados y reformar la ley 57 de 1905 o “ley del desahucio”. Como vemos sus querellas no desbordaban a otros ámbitos y sí enfatizaban de manera tajante, para la época, un cambio de relación entre los caseros y los inquilinos.
En cuanto a la organización de la Liga estaba constituida por un Comité Ejecutivo Central y subcomités, además de una  implementación de horizontalidad como principio rector, en cuanto era la Asamblea General el órgano de toma de decisiones. Había un subcomité para cada barrio en que tenía presencia el movimiento (San Roque, San Nicolás, Rosario y Barrio del Cementerio) y adicionalmente un Comité Femenino y un Comité de Propaganda.
Esta Liga sentó un precedente en cuanto a la unión vecinal, y a pesar de su movilización popular, los resultados de sus demandas no fueron plenamente concedidos. El ajuste de un 50% menos en el precio de los alquileres sólo se concertó entre un 25 y 30%. Por otro lado, las peticiones encaminadas a la fijación de tarifas a través de la Liga o la ley para regular el interés que podían ganar los dueños de las fincas por concepto de arrendamiento probablemente no fueron acatadas debido a la intransigencia de la Liga en la negociación. En cuanto a la ley 57 de 1905, la Liga no logró una reforma ya que los desahucios continuaron y ésta se ratificó, salvo tímidos cambios, mediante el decreto 992 de 1930. No obstante, durante el accionar de la Liga, las construcciones de nuevos inquilinatos en los barrios de influencia fueron detenidos debido a la presión social.
Nicolás Gutarra el ¿líder? de la Liga
Para continuar desde las reivindicaciones de la Liga e insertar a Nicolás Gutarra hay que conocer el bagaje político de este peruano. La reconstrucción de su vida no deja de ser un rompecabezas, aunque sí se pueden extraer lapsos de ésta.
Nace en 1893 en Lima, Perú. Sobre su familia, infancia o estudios es poco o nada lo que se sabe. La primera referencia con que llego a él es su filiación al “Grupo la Protesta” de claro tono anarquista. Entonces, aunque no se sabe cuándo exactamente hace su aparición en las luchas obreras y populares, si se planteara arbitrariamente 1915 como fecha de partida, se tendría a un joven que a sus 22 años ya se empapaba del círculo radical obrero de corte ácrata, y a juzgar por su vinculación con el Grupo La Protesta es muy probable que haya conocido las obras del referente del anarquismo peruano Manuel González Prada de quien adoptaría algunos razonamientos libertarios.
Pero es 1919 el año que catapulta a Gutarra como referente del anarcosindicalismo limeño cuando es expulsado del país debido a su activa participación en el Comité Pro-abaratamiento de las Subsistencias y en la liga de Inquilinos de El Callao. De Lima sale deportado para Panamá en donde se vuelve a perder la pista de su destino hasta 1921 cuando llega a Barranquilla. Y en esta ciudad, entre octubre y diciembre de 1923, desempeña su rol de vocero de la Liga, hasta enero cuando por decreto presidencial es expulsado por ser “extranjero pernicioso”.
Sobre Gutarra y su influencia anarcosindicalista se sabe por testigos (oficiales de policía o denunciantes en su expediente) que en sus discursos llamaba a desconocer la autoridad, a hacer obedecer a los caseros mediante sabotaje y boicot y se cree que fue el promotor, aunque oficialmente el Comité Femenino se haya reconocido como tal, de la huelga general (solidaria) de Barranquilla en noviembre de 1923 y que paralizó el 80% de la ciudad y desencadenó enfrentamientos entre grupos de choque y la policía.
Hay hipótesis que hablan de un Gutarra comunista después de su salida de Perú y en su expediente hay diálogos en los que cita al “frente único” que se había proclamado en el Cuarto Congreso de la Internacional Comunista en Moscú en 1922. Sin embargo, a juzgar por sus escritos y los testimonios que de él dan se puede considerar su trabajo político como anarcosindicalista sin que por eso haya dejado de asimilar nociones del comunismo.
El 31 de enero de 1924 Nicolás Gutarra es declarado “extranjero pernicioso” (Decreto 141 de 1924) y expulsado de Colombia. Su destino no es claro y hay quienes lo ubican en Kingston, Jamaica donde moriría en 1926 o por otro lado en Nueva York liderando los mítines portuarios contra la guerra colombo-peruana de 1932.
Lo cierto es que tan pronto Gutarra es expulsado, la Liga de Inquilinos deja su trabajo y organización y se acaba, al menos en los registros de prensa y judiciales. Por eso cabe mirar a Gutarra como vocero, pero también y un poco en contradicción, como líder único de dicha experiencia. Es pues la Liga una muestra de hibridación política que no sólo respondía a dinámicas radicales sino a formas locales de asociación y lucha que no siempre buscó un nuevo orden y que con la llegada de Nicolás Gutarra asimilaría, a su manera, otras tácticas y discursos.

Grupo Libertario Vía Libre

link: http://grupolibertariovialibre.blogspot.com/2011/09/seminario-militante-anarquismo-en_21.html

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JORGE BASADRE GROHMANN – Perú: Problema y Posibilidad: Ubicación Sociológica de González Prada

JORGE BASADRE GROHMANN – Perú: Problema y Posibilidad

capitulo n° 07: Ubicación Sociológica de González Prada

Ps: aqui podras descargar el libro completo entre otros. (http://www.unjbg.edu.pe/libro/#)

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